Patricia Bullrich reconoció el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil y volvió a diferenciarse de Javier Milei, quien todavía no felicitó públicamente al mandatario brasileño. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado sostuvo que la voluntad popular debe respetarse, incluso cuando existen diferencias políticas entre los gobiernos.

“La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, publicó Bullrich en su cuenta de X. Además, remarcó que la Argentina y Brasil comparten una historia, intereses estratégicos y oportunidades de cooperación que deben preservarse más allá de sus diferencias ideológicas.

La postura de la senadora contrastó con la decisión de la Casa Rosada de no emitir un comunicado oficial para saludar a Lula por su victoria electoral. Desde el Gobierno argumentaron que el Presidente no recibió un gesto similar por parte del brasileño cuando asumió en 2023, aunque el resultado de los comicios ya había sido reconocido oficialmente.

Sin embargo, Bullrich también defendió a Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado que abandonó Brasil y viajó a Estados Unidos pese a una restricción judicial que le impedía salir del país. La dirigente destacó su desempeño electoral y cuestionó el accionar de la Justicia brasileña en las causas que lo involucran.

“Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, afirmó. En ese sentido, advirtió que la utilización de una Justicia que considera parcial para excluir a dirigentes opositores no puede convertirse en una herramienta de poder.

Las declaraciones se sumaron a otras señales de distanciamiento entre Bullrich y el Gobierno nacional. La senadora tampoco había participado de la última reunión de Gabinete, aunque desde la Casa Rosada atribuyeron su ausencia a motivos personales y descartaron una lectura política.

El pronunciamiento dejó expuestas las diferencias dentro del oficialismo sobre cómo abordar la relación con Brasil después de las elecciones. Mientras Milei mantiene su respaldo al espacio de Bolsonaro, Bullrich planteó la necesidad de reconocer el resultado electoral y preservar los vínculos estratégicos entre ambos países.