La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su Gobierno mantiene las negociaciones con Estados Unidos para intentar alcanzar un acuerdo comercial antes de las elecciones legislativas de medio término, previstas para el 3 de noviembre. Las conversaciones están vinculadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y buscan mejorar las condiciones para las exportaciones mexicanas.

La mandataria señaló que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, continúa dialogando con funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. Según explicó, hubo avances en las conversaciones, aunque todavía no se alcanzó un entendimiento definitivo sobre los principales reclamos de México.

Uno de los puntos centrales es la reducción de los aranceles que Washington aplica al acero, al aluminio y a determinados productos de la industria automotriz. El Gobierno mexicano considera prioritario disminuir esos gravámenes, que afectan la competitividad de sus exportaciones y generan incertidumbre para las empresas que operan en ambos mercados.

Sheinbaum también afirmó que se resolvieron numerosos temas que Estados Unidos señalaba como barreras no arancelarias. La presidenta sostuvo que las negociaciones avanzaron sin comprometer la soberanía mexicana y que ambos países buscan acuerdos en las áreas donde existen intereses comunes.

La posibilidad de alcanzar un entendimiento antes de las elecciones estadounidenses genera presión sobre los equipos negociadores. Los comicios renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y parte del Senado, en la mitad del mandato de Donald Trump. Sin embargo, Sheinbaum aclaró que el diálogo continuará independientemente del resultado electoral.

El proceso formal de revisión del T-MEC comenzó el 1 de julio, luego de que Washington descartara extender automáticamente el tratado por otros 16 años y propusiera revisiones periódicas. Aunque las conversaciones siguen abiertas, todavía quedan diferencias por resolver, especialmente en materia arancelaria. Por eso, la mandataria pidió paciencia y aseguró que México continuará buscando condiciones comerciales más favorables.