El Gobierno de Javier Milei evalúa a Patricia Bullrich como posible compañera de fórmula del Presidente para las elecciones de 2027, pese a las tensiones internas que generaron las últimas declaraciones de la senadora. En la Casa Rosada consideran que la dirigente es una de las alternativas más fuertes para ocupar la vicepresidencia y buscan evitar que las diferencias deriven en una ruptura política.

Según fuentes del oficialismo, Milei mantiene su preferencia por Bullrich para acompañarlo en una eventual candidatura a la reelección. Sin embargo, la decisión todavía no está formalizada y la definición quedará en manos de la conducción de La Libertad Avanza, con Karina Milei como una de las figuras centrales en la negociación electoral.

Las especulaciones crecieron después de que Bullrich afirmara públicamente que está preparada para ser presidenta, aunque aclaró que no confirmó una candidatura para 2027. La senadora también sostuvo que Milei tiene prioridad para encabezar la propuesta electoral del oficialismo. Consultada sobre la posibilidad de acompañarlo como vicepresidenta, señaló que no recibió un ofrecimiento formal.

En paralelo, Bullrich difundió un video en sus redes sociales con imágenes del Senado y un mensaje en el que destacó su conocimiento del país. La publicación alimentó las versiones sobre sus aspiraciones políticas y se sumó a una serie de declaraciones que aumentaron su exposición en la discusión sobre el futuro del oficialismo.

Dentro del Gobierno reconocen que las intervenciones de la senadora generan malestar en el entorno presidencial. No obstante, la estrategia actual apunta a evitar una confrontación pública y mantener abierto el diálogo. En la Casa Rosada consideran que Bullrich tiene un peso político propio y capacidad para conectar con sectores que acompañaron a Juntos por el Cambio en las elecciones de 2023.

Las diferencias también alcanzan la estrategia legislativa y económica. Bullrich reclamó que el Gobierno acelere los acuerdos con gobernadores y sectores aliados para avanzar con las reformas pendientes. Además, advirtió sobre la necesidad de anticiparse a posibles tensiones económicas durante 2027, mientras que desde el entorno presidencial sostienen que esperan una mejora de los indicadores en los próximos meses.

Por ahora, el oficialismo no definió la composición de la fórmula presidencial. La intención es postergar la decisión hasta el verano, cuando la conducción libertaria espera contar con un panorama más claro sobre la situación económica y el escenario político. Hasta entonces, la Casa Rosada buscará contener las diferencias con Bullrich y preservar la unidad del espacio de cara a las elecciones de 2027.