El riesgo país argentino superó los 800 puntos básicos y alcanzó su valor más alto de 2026. El indicador elaborado por JP Morgan registró una suba del 2,3% durante la jornada del lunes y cerró en 805 unidades, un nivel que no se observaba desde las elecciones legislativas de octubre de 2025.

El incremento se produjo en medio de una nueva caída de los activos argentinos y de un escenario de incertidumbre en los mercados internacionales. Entre los factores que explican el movimiento aparecen las repercusiones de las elecciones presidenciales en Brasil, las dudas sobre el financiamiento de la deuda para 2027 y la expectativa por el escenario político argentino de cara a las próximas elecciones.

El resultado electoral brasileño generó presión sobre los mercados de la región. La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una reacción negativa en las acciones y los bonos brasileños, un movimiento que también alcanzó a los activos argentinos. Según los análisis de mercado, la incertidumbre sobre la orientación económica del país vecino aumentó la cautela de los inversores.

Sin embargo, los factores locales también tienen un peso importante. Los operadores siguen de cerca la capacidad del Gobierno para conseguir los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda del próximo año, fortalecer las reservas del Banco Central y sostener la estabilidad cambiaria. A esto se suma la preocupación por la evolución de la actividad económica y las dudas sobre el rumbo político hacia 2027.

Otro elemento que comenzó a ganar relevancia es el escenario electoral argentino. Los inversores observan los movimientos de las principales fuerzas políticas, las posibles alianzas y las definiciones sobre las candidaturas. La falta de certezas sobre la continuidad del programa económico también influye en las decisiones de quienes invierten en bonos argentinos.

En paralelo, el Banco Central había acumulado compras por alrededor de US$1.396 millones durante octubre, pero en los últimos días redujo su ritmo de intervención y pasó varias jornadas sin realizar compras netas de divisas. La evolución de las reservas y la respuesta del mercado cambiario serán algunas de las variables que seguirán los inversores durante noviembre.

Con este panorama, el riesgo país vuelve a convertirse en una señal de alerta para la economía argentina. Un indicador elevado refleja que los mercados exigen mayores rendimientos para financiar al Estado y dificulta la posibilidad de acceder a crédito internacional en condiciones más favorables.