El vocero presidencial, Adrián Ravier, atribuyó el aumento de la morosidad en los créditos al comportamiento financiero de las familias y aseguró que muchas personas “no saben manejar sus ingresos”. Las declaraciones se produjeron durante su conferencia de prensa en la Casa Rosada, luego de ser consultado por el crecimiento de los incumplimientos en el pago de préstamos y tarjetas de crédito.  

Ravier sostuvo que el Gobierno está siguiendo la evolución de la morosidad, aunque remarcó que se trata de un fenómeno esperable cuando una economía recupera el acceso al crédito. En ese sentido, afirmó que “el banco tiene que ver a quién le otorga el crédito”, pero también consideró que las personas deben aprender “hasta dónde pueden tomar créditos” para evitar situaciones de sobreendeudamiento.  

“Ahora tenemos que volver a aprender cuál es el límite que nuestros ingresos nos permiten, hasta qué cuota puedo pagar. A veces la gente misma se expone a riesgos de impago, simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, expresó el vocero. Además, pronosticó que el problema se irá corrigiendo con la baja de las tasas de interés y los programas de refinanciación que ofrecen las entidades financieras.  

Las declaraciones se conocieron en un contexto de crecimiento de la morosidad en el sistema financiero. Según datos oficiales citados durante la conferencia, los atrasos en los pagos volvieron a aumentar en mayo y alcanzaron niveles que no se registraban desde la salida de la Convertibilidad. El fenómeno afecta especialmente a los menores de 35 años, entre quienes cuatro de cada diez tienen al menos un préstamo en mora.  

De acuerdo con la información difundida, la mora de las familias pasó del 12,1% al 12,7% en un solo mes, mientras que la de las empresas subió del 3,3% al 3,5%. En el caso de las entidades no financieras, el índice alcanzó el 32,2%, reflejando las crecientes dificultades de muchos hogares para afrontar sus compromisos crediticios.  

Las declaraciones de Ravier generaron repercusiones por responsabilizar a los consumidores del incremento de la morosidad, en medio del debate sobre el impacto de la situación económica y del endeudamiento de las familias argentinas.