El chavismo y un sector de la oposición venezolana avanzan en un proceso de diálogo para elaborar una “hoja de ruta para el fortalecimiento de la democracia”, en un intento por abrir una nueva etapa política tras la crisis institucional y la emergencia provocada por los terremotos que afectaron al país. Las conversaciones cuentan con el respaldo de Estados Unidos y buscan generar consensos para la reconstrucción política e institucional de Venezuela.
Las negociaciones son encabezadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en representación del oficialismo, y por la exdiputada Dinorah Figuera, referente del Parlamento opositor electo en 2015 y respaldada por Washington. Los contactos comenzaron el 18 de junio, pero quedaron en pausa tras los sismos del 24 de junio, que dejaron miles de víctimas y profundizaron la crisis humanitaria.
Según el documento que ambas partes preparan, la propuesta busca promover la estabilidad, fortalecer las instituciones democráticas y sentar las bases para la recuperación nacional. Entre los principales objetivos figuran el restablecimiento de garantías para la participación política, el fortalecimiento del sistema electoral y la creación de condiciones para una nueva etapa de diálogo entre los distintos sectores del país.
Desde el sector opositor señalaron que la iniciativa pretende construir una agenda “de progreso y libertades”, mientras que el oficialismo sostiene que el proceso permitirá avanzar en la reconstrucción institucional y atender las consecuencias sociales y económicas derivadas de los terremotos. Ambas partes coincidieron en que el trabajo conjunto comenzará formalmente el 1 de agosto.
El acercamiento representa uno de los movimientos políticos más relevantes de los últimos meses en Venezuela y refleja un cambio en la estrategia impulsada por Estados Unidos, que promueve una salida negociada a la crisis mediante acuerdos entre el oficialismo y sectores de la oposición. Sin embargo, otros espacios opositores, como el liderado por María Corina Machado, quedaron al margen de este proceso de diálogo.
Aunque todavía no se conocen los detalles definitivos de la hoja de ruta, las partes coinciden en que el objetivo es avanzar hacia un proceso de recuperación democrática y reconstrucción institucional que permita estabilizar el país tras meses de crisis política y la reciente tragedia humanitaria causada por los terremotos.










