Seis días después del devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, el Gobierno actualizó el balance oficial y confirmó que la cifra de víctimas fatales ascendió a 1.943, mientras que los heridos ya suman 10.571. Además, las autoridades informaron que al menos 131 personas continúan desaparecidas y que las tareas de búsqueda siguen activas en las zonas más afectadas.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, fue el encargado de comunicar el nuevo reporte oficial, que refleja un fuerte incremento respecto de los balances difundidos en los días posteriores al desastre. La Guaira continúa siendo el estado más golpeado, con cientos de edificios destruidos y miles de familias que permanecen fuera de sus hogares debido al riesgo de derrumbes y las constantes réplicas.
Las labores de rescate continúan con la participación de brigadas venezolanas y equipos internacionales enviados por más de 25 países. Sin embargo, el paso del tiempo reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes, mientras organismos humanitarios advierten que la emergencia sanitaria se agrava por la falta de agua potable, medicamentos y refugios para los damnificados.
Según una evaluación preliminar realizada con imágenes satelitales, los terremotos provocaron daños materiales estimados en unos 6.700 millones de dólares. Las autoridades identificaron cientos de edificios colapsados y miles de estructuras con daños severos, aunque especialistas sostienen que el impacto real podría ser aún mayor.
La comunidad internacional mantiene el envío de ayuda humanitaria, mientras la Organización Mundial de la Salud alertó que el sistema sanitario venezolano opera al límite de su capacidad. Hospitales dañados, escasez de personal y el riesgo de brotes de enfermedades complican aún más la respuesta frente a una de las peores catástrofes naturales registradas en el país.
Con miles de personas desplazadas y decenas de familias que todavía buscan a sus seres queridos, la tragedia continúa evolucionando. Las autoridades venezolanas advirtieron que el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que avancen las tareas de remoción de escombros y la identificación de desaparecidos.










