El precio internacional del petróleo volvió a subir y superó los 85 dólares por barril como consecuencia de la creciente tensión en Medio Oriente. La escalada del conflicto, marcada por nuevos ataques y la incertidumbre en torno al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, volvió a generar preocupación en los mercados internacionales por un posible impacto en el suministro global de crudo.
El barril de Brent, referencia para buena parte del comercio mundial, alcanzó los 86 dólares tras registrar un incremento cercano al 2,5% en la última jornada. Desde comienzos de julio, el precio acumula una suba cercana al 20%, impulsada por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y por los ataques registrados contra embarcaciones en el Golfo Pérsico.
Los analistas advierten que el principal foco de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo. Cualquier interrupción en ese corredor estratégico podría afectar el abastecimiento mundial y presionar aún más los precios de la energía, con impacto directo sobre la inflación y los costos de producción en distintos países.
La escalada se produjo luego de nuevos enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes y de ataques contra petroleros que navegaban por la región. Estos episodios incrementaron la incertidumbre en los mercados financieros, donde también se registraron caídas en las principales bolsas y un aumento en la demanda de activos considerados seguros.
En la Argentina, el encarecimiento del crudo es seguido de cerca por el Gobierno y por el sector energético. Si bien un precio más alto puede favorecer las exportaciones de petróleo desde Vaca Muerta, también podría traducirse en mayores costos para combustibles, transporte e importaciones energéticas si la tendencia alcista se mantiene durante las próximas semanas.
Los mercados permanecerán atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente, ya que una profundización de la crisis podría impulsar nuevas subas del petróleo y generar efectos sobre la economía global en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica.










