El Gobierno nacional intenta recuperar la iniciativa política tras semanas marcadas por la salida de Manuel Adorni y la reconfiguración del gabinete, pero enfrenta dificultades para reactivar su agenda legislativa. En la Casa Rosada el objetivo es volver a poner el foco en las reformas económicas e institucionales que el presidente Javier Milei pretende impulsar en el Congreso, aunque el contexto político complica esos planes.  

Uno de los principales obstáculos es el inminente receso invernal del Congreso, que reducirá la actividad parlamentaria hasta agosto y demorará el tratamiento de los proyectos que el oficialismo considera prioritarios. A eso se suma la falta de consensos con sectores dialoguistas y aliados, una situación que dificulta reunir los apoyos necesarios para avanzar con las iniciativas del Ejecutivo.  

Con ese escenario, la mesa política del Gobierno mantuvo una reunión para ordenar la estrategia de las próximas semanas y definir cuáles serán las prioridades legislativas. Entre los proyectos que Milei busca impulsar figuran la reforma de las Zonas Frías, modificaciones al régimen de Inocencia Fiscal y la reforma electoral, además de otras iniciativas vinculadas a la reorganización del Estado.  

El oficialismo también apuesta a que la mejora de algunos indicadores económicos permita recuperar impulso político. La reciente desaceleración de la inflación es uno de los datos que el Gobierno busca capitalizar, aunque reconoce que la agenda económica deberá convivir con las dificultades para avanzar en el Congreso y con un escenario político todavía complejo.  

Mientras tanto, la Casa Rosada continúa con reuniones entre funcionarios y legisladores para coordinar la estrategia parlamentaria y sostener el respaldo a las reformas que considera centrales para la segunda mitad del año. Sin embargo, la combinación del receso legislativo, la falta de mayorías propias y las secuelas políticas del caso Adorni mantienen en pausa buena parte de los planes del Ejecutivo.  

Con este panorama, el Gobierno busca recuperar la iniciativa política antes de agosto, aunque admite que el éxito de esa estrategia dependerá de conseguir nuevos acuerdos en el Congreso y destrabar una agenda legislativa que, por ahora, avanza más lento de lo esperado.