La recaudación tributaria en Argentina continúa mostrando señales de debilidad, con caídas en impuestos clave como el IVA y Ganancias, aunque en los últimos meses se observa una leve desaceleración en el ritmo de esa baja.

De acuerdo con distintos análisis, los ingresos fiscales vienen acumulando varios meses consecutivos de retroceso en términos reales, es decir, descontando el efecto de la inflación. En el primer trimestre de 2026, la recaudación total cayó alrededor de un 7,5% interanual, reflejando el impacto de la menor actividad económica.

Dentro de ese escenario, el uno de los tributos más afectados, con caídas significativas vinculadas a la retracción del gasto. Por su parte, el Impuesto a las Ganancias también mostró un desempeño débil, influido por cambios en el esquema de anticipos y por la evolución de los ingresos.

Sin embargo, los últimos datos indican que la caída comenzó a moderarse. Si bien la recaudación sigue por debajo de la inflación, el ritmo de descenso es menor al de meses anteriores, lo que algunos analistas interpretan como un posible piso en la tendencia negativa.

Entre los factores que explican este comportamiento aparecen la menor actividad económica, la caída del consumo, modificaciones impositivas y también una base de comparación elevada respecto al año anterior.

En este contexto, la evolución del IVA y Ganancias sigue siendo clave para las cuentas públicas, ya que ambos representan una parte importante de los ingresos del Estado y funcionan como indicadores directos del nivel de actividad económica.