La actividad minera en la Puna salteña vuelve a generar preocupación por las condiciones en las que se trasladan los residuos y efluentes de los campamentos. La falta de normas específicas y de controles suficientes podría incrementar los riesgos ambientales durante el transporte, especialmente cuando las empresas tercerizan estos servicios.

El investigador y doctor en Biología Enrique Derlindati advirtió que el manejo de los desechos cloacales y sólidos vinculados con la minería requiere mayores exigencias por parte del Estado. Según explicó, uno de los puntos críticos aparece cuando las compañías contratan a otras firmas para retirar y transportar los residuos fuera de los campamentos.

El especialista planteó que el tratamiento de los efluentes en el lugar donde se generan puede resultar más conveniente que su traslado por rutas de la región. Esta alternativa permitiría reducir los riesgos asociados al transporte y mejorar el control sobre el destino final de los desechos.

Otro de los problemas señalados está relacionado con la fiscalización de las empresas responsables. Derlindati sostuvo que las denuncias por presuntos incumplimientos no siempre llegan a formalizarse, entre otros motivos, por el temor de algunos trabajadores a perder sus empleos. Por eso, consideró necesario fortalecer los mecanismos de control y garantizar que las irregularidades puedan denunciarse.

La discusión también pone en cuestión las diferencias entre las exigencias ambientales aplicadas en Salta y las de otras provincias con actividad minera, como Jujuy y Catamarca. Para el investigador, es necesario avanzar hacia criterios más estrictos que contemplen el tratamiento de los residuos en los propios proyectos y la responsabilidad de las compañías involucradas.

El planteo se produce en un contexto de expansión de la minería en la Puna, donde el aumento de la actividad exige mayores controles sobre sus impactos ambientales. La gestión de los residuos, la prevención de la contaminación y la aplicación de sanciones ante eventuales incumplimientos aparecen como aspectos centrales para garantizar que el desarrollo productivo no comprometa los recursos naturales de la región.