La petrolera británica Rockhopper Exploration aseguró que las sanciones anunciadas por el Gobierno argentino no modificarán sus planes para desarrollar el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas. La compañía mantiene como objetivo comenzar la producción de petróleo en 2028, pese a las medidas impulsadas por la Argentina contra las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
Rockhopper participa del proyecto junto con la empresa israelí Navitas Petroleum. Ambas compañías sostienen que las licencias utilizadas para avanzar con Sea Lion fueron otorgadas legalmente por las autoridades de las islas y que cuentan con el respaldo del Reino Unido. En ese marco, la petrolera británica afirmó que las medidas argentinas no tendrán un impacto material sobre el desarrollo previsto.
El proyecto Sea Lion contempla la explotación de un yacimiento ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Según los datos difundidos por las compañías, el desarrollo cuenta con reservas probadas y probables y la primera etapa apunta a alcanzar una producción de unos 50.000 barriles de petróleo diarios. El primer petróleo está previsto para marzo de 2028.
La Argentina cuestiona las actividades de las empresas porque considera que las operaciones hidrocarburíferas en la zona se realizan sin autorización nacional. En septiembre, el Gobierno inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas vinculadas con actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas y su plataforma continental. Las medidas alcanzan también a accionistas y compañías que presten servicios relacionados con esas operaciones.
Además, el Gobierno presentó una denuncia penal contra las petroleras involucradas en el proyecto. La investigación quedó a cargo del juez federal Julián Ercolini y busca determinar posibles responsabilidades por actividades realizadas sin autorización argentina, además de analizar otros delitos mencionados en la presentación oficial. Rockhopper ya había sido sancionada anteriormente con una inhabilitación para operar en la Argentina por su participación en actividades de exploración en la zona.
Pese a las medidas argentinas, Rockhopper y Navitas mantienen su hoja de ruta para Sea Lion y sostienen que las sanciones no modificarán el desarrollo del proyecto. La disputa se mantiene así en los planos energético, judicial y diplomático, mientras la Argentina busca impedir la explotación de hidrocarburos en las áreas que considera parte de su territorio y las empresas continúan con el objetivo de iniciar la producción en 2028.











