El BID Invest otorgará un financiamiento de hasta US$700 millones para impulsar la producción de litio del proyecto Sal de Oro, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, entre Salta y Catamarca. La iniciativa es desarrollada por POSCO Argentina y contempla la ampliación de dos plantas destinadas a producir hidróxido y carbonato de litio.
El esquema financiero contempla un préstamo de hasta US$250 millones aportado directamente por BID Invest, mientras que otros US$450 millones podrían ser movilizados por bancos comerciales y otras instituciones financieras internacionales. El financiamiento estará destinado principalmente a acompañar la puesta en marcha y el incremento progresivo de la producción.
Una vez que alcance su capacidad plena, Sal de Oro prevé producir y exportar alrededor de 48.000 toneladas anuales de productos de litio. El proyecto contempla una planta con capacidad de hasta 25.000 toneladas anuales de hidróxido de litio y otra de hasta 23.000 toneladas de carbonato de litio.
La iniciativa también tendría impacto en el empleo y en la actividad económica de la región. Según las estimaciones difundidas por BID Invest, el proyecto podría generar alrededor de 620 puestos de trabajo permanentes y nuevas oportunidades para proveedores locales de bienes y servicios.
El desarrollo forma parte del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno nacional. En julio, el Ministerio de Economía aprobó la adhesión de Sal de Oro II al régimen, con una planta de carbonato de litio de una capacidad aproximada de 23.000 toneladas anuales.
Desde BID Invest destacaron que la operación busca fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y promover inversiones vinculadas con la transición energética. El litio es un insumo clave para la fabricación de baterías utilizadas en vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía.
El proyecto se desarrolla en el Salar del Hombre Muerto, una de las zonas más importantes de la Argentina para la producción de litio y que se extiende entre las provincias de Salta y Catamarca. Ambas jurisdicciones mantienen un acuerdo para promover conjuntamente el desarrollo minero de la zona.
El financiamiento del BID representa así un nuevo impulso para la expansión de la minería de litio en el norte argentino, en un contexto en el que el Gobierno busca atraer inversiones y aumentar las exportaciones de minerales estratégicos.











