España atraviesa una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años. Al menos 68 personas murieron y decenas resultaron heridas tras el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo. Los equipos de emergencia continuaban trabajando en la zona para asistir a los pasajeros, mientras las autoridades intentaban establecer las causas del accidente.

El siniestro ocurrió cerca de la localidad de Urda, en un tramo de la línea ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía. Según los primeros informes, una formación de la empresa Iryo se encontraba detenida por motivos que todavía se investigan cuando un tren AVE de Renfe la embistió por detrás. Como consecuencia del impacto, varios vagones descarrilaron y algunos cayeron por un terraplén.

En las dos formaciones viajaban más de 500 personas. El balance inicial también registró decenas de heridos, varios de ellos en estado crítico. Bomberos, efectivos de Protección Civil y equipos sanitarios participaron del operativo de rescate, que incluyó helicópteros y unidades móviles de atención intensiva.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto nacional y aseguró que se realizará una investigación exhaustiva para determinar qué provocó la colisión. El mandatario también expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y destacó el trabajo de los equipos que intervinieron en la emergencia.

La tragedia generó además la interrupción de la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Las autoridades iniciaron las tareas para reconstruir lo sucedido y determinar si existieron fallas técnicas, problemas de señalización o errores humanos. Por el momento, las causas del accidente continúan bajo investigación.

El choque se produjo menos de un año después de otro grave accidente ferroviario ocurrido en enero en Adamuz, en la provincia de Córdoba, que dejó 46 muertos. La sucesión de siniestros volvió a poner bajo la lupa la seguridad de la red ferroviaria española, mientras el país permanece de luto y los equipos de emergencia continúan asistiendo a los afectados.