El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó las elecciones legislativas de este martes como “las más importantes” de la historia del país y lanzó fuertes críticas contra los candidatos del Partido Demócrata. El mandatario realizó las declaraciones durante el cierre de campaña, frente al Monumento a Abraham Lincoln, en Washington.

“Este es el último día antes de las elecciones de mitad de mandato, las más importantes, creo, de nuestra vida”, expresó Trump ante sus seguidores. Durante su discurso, advirtió que la oposición presentó candidatos que consideró “radicales y peligrosos” y acusó a algunos de ellos de tener vínculos con el yihadismo y los Hermanos Musulmanes.

Entre los dirigentes mencionados se encuentra Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Michigan. Trump lo utilizó como ejemplo de sus cuestionamientos y lanzó acusaciones relacionadas con su religión y sus posiciones políticas. El-Sayed podría convertirse en el primer senador musulmán de la historia estadounidense si resulta elegido.

El mandatario llegó al acto después de una intensa campaña que incluyó 25 presentaciones en distintos estados. En sus últimos discursos buscó movilizar al electorado republicano y alertar sobre la posibilidad de que los demócratas recuperen el control de una o ambas cámaras del Congreso.

Los sondeos previos a la votación anticipaban un escenario complicado para el oficialismo. Las proyecciones señalaban que los demócratas tenían posibilidades de recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado, lo que modificaría el equilibrio de poder en Washington.

En los comicios de este martes se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. También se elegirán gobernadores en distintos estados y autoridades locales. El resultado será determinante para la segunda mitad del mandato de Trump, ya que definirá el margen legislativo con el que podrá impulsar su agenda.

Una eventual victoria demócrata en ambas cámaras permitiría a la oposición impulsar investigaciones sobre la administración republicana, cuestionar nombramientos y ejercer mayor control sobre las decisiones del Ejecutivo. Por su parte, Trump busca conservar el respaldo parlamentario para evitar que su gestión enfrente mayores obstáculos políticos.