Una directiva del líder supremo iraní bloquea una de las principales exigencias de Washington para avanzar hacia un acuerdo. La decisión aumenta la tensión con Donald Trump y complica las conversaciones para poner fin al conflicto en Medio Oriente.

Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos atraviesan uno de sus momentos más delicados. El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, ordenó que las reservas de uranio enriquecido permanezcan dentro del país, rechazando una de las condiciones centrales planteadas por Washington para avanzar hacia un acuerdo de paz.
Según revelaron fuentes iraníes de alto nivel, la decisión busca impedir que el material nuclear sea transferido al exterior, una exigencia respaldada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y por el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Un punto clave que complica las negociaciones
La permanencia del uranio enriquecido se convirtió en uno de los principales obstáculos para alcanzar un entendimiento entre ambas partes.
Funcionarios israelíes sostienen que Trump garantizó que cualquier acuerdo deberá contemplar la salida de las reservas de uranio altamente enriquecido del territorio iraní, al considerar que representan un potencial riesgo para el desarrollo de armas nucleares.
Sin embargo, desde Teherán consideran que desprenderse de ese material dejaría al país en una posición vulnerable frente a futuras acciones militares de Estados Unidos o Israel.
«Las reservas de uranio enriquecido no deben salir del país», habría sido la instrucción transmitida por Khamenei a la dirigencia iraní.
Trump advierte que las conversaciones están «al límite»
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Trump elevó el tono de sus declaraciones y aseguró que las negociaciones atraviesan una etapa decisiva.
“Está justo en el límite”, afirmó el mandatario estadounidense al referirse a las conversaciones con Teherán.
Además, advirtió que si no obtiene respuestas satisfactorias, Estados Unidos está preparado para actuar rápidamente.
Las declaraciones reflejan la creciente incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones y la posibilidad de una nueva escalada militar en la región.
La disputa por el programa nuclear iraní
Estados Unidos, Israel y varios países occidentales sostienen desde hace años que Irán mantiene capacidades nucleares que podrían utilizarse con fines militares.
La preocupación se centra especialmente en el enriquecimiento de uranio al 60%, un nivel muy superior al requerido para usos civiles y cercano al 90% necesario para fabricar armamento nuclear.
Por su parte, Irán rechaza las acusaciones y asegura que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos.
Ahmad Vahidi gana influencia en la conducción iraní
En paralelo a las negociaciones, el general Ahmad Vahidi aparece como una de las figuras con mayor influencia dentro del régimen iraní.
Tras asumir el liderazgo de la Guardia Revolucionaria, Vahidi se convirtió en un actor clave en la estrategia militar y diplomática del país.
El militar está señalado por la justicia argentina como uno de los acusados por el atentado contra la AMIA ocurrido en Buenos Aires en 1994 y es considerado uno de los representantes del sector más duro de la dirigencia iraní.
Analistas internacionales sostienen que su creciente protagonismo refuerza una línea más inflexible frente a Estados Unidos y dificulta la posibilidad de concesiones en las negociaciones.
Un conflicto que sigue abierto
La decisión de conservar el uranio enriquecido dentro de Irán marca un nuevo capítulo en una negociación compleja que busca poner fin a meses de tensión y enfrentamientos en Medio Oriente.
Mientras Washington insiste en mayores garantías sobre el programa nuclear iraní, Teherán considera que ceder en este punto comprometería su seguridad estratégica.
Con posiciones cada vez más rígidas y la influencia creciente de los sectores más duros dentro del régimen iraní, las posibilidades de alcanzar un acuerdo aparecen hoy más inciertas que nunca.










