El Ministerio de Economía analiza utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para impulsar los créditos hipotecarios y facilitar el acceso a préstamos para la compra de viviendas. La propuesta consiste en que el organismo estatal licite depósitos a plazo fijo de largo plazo entre los bancos, con el objetivo de brindarles mayor liquidez y permitir que puedan ofrecer créditos hipotecarios a tasas más bajas.
La iniciativa fue anticipada por el secretario de Finanzas, Federico Furiase, quien explicó que el Gobierno busca generar nuevas alternativas para ampliar el financiamiento destinado a la vivienda. Según el funcionario, actualmente existe un descalce entre los plazos de los depósitos bancarios y los necesarios para otorgar préstamos hipotecarios de largo plazo, lo que limita la oferta y encarece las tasas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la propuesta está siendo analizada en conjunto con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y las entidades bancarias. «Estamos viendo formas que creemos que son más efectivas. Lo estamos hablando con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y los bancos», señaló el funcionario, quien consideró que este mecanismo podría ser una alternativa más conveniente para las entidades financieras.
El esquema buscaría que los recursos del FGS, cuyo objetivo es realizar inversiones de largo plazo, puedan generar condiciones para que los bancos dispongan de fondos durante períodos más extensos. De esta manera, el Gobierno pretende ampliar la oferta de créditos y favorecer una eventual reducción de las tasas para quienes buscan acceder a una vivienda.
La propuesta se vincula además con la estrategia oficial para aumentar la utilización de los dólares depositados en el sistema financiero. Furiase destacó que los depósitos en moneda extranjera crecieron de unos 23.000 millones de dólares a 40.000 millones, mientras que los bancos actualmente prestan cerca del 60% de esos fondos. El objetivo del Gobierno es que una mayor parte de ese ahorro pueda canalizarse hacia la economía real, incluida la construcción.
Por otra parte, Furiase descartó que el Estado vaya a intervenir directamente para solucionar el aumento de la morosidad. Sostuvo que los problemas entre deudores y entidades financieras deben resolverse entre privados y advirtió que una intervención estatal implicaría utilizar recursos públicos para beneficiar a un sector en particular.
Desde el equipo económico señalaron que para lograr una baja sostenida de las tasas de interés será necesario mantener la estabilidad macroeconómica, reducir la inflación y el riesgo país, sostener el superávit fiscal y comercial y fortalecer las reservas del Banco Central. La eventual utilización del FGS para impulsar los créditos hipotecarios todavía se encuentra en etapa de análisis y deberá definirse el mecanismo concreto junto con los bancos.











