El Gobierno nacional estableció un nuevo esquema para el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), con incrementos mensuales que se aplicarán desde septiembre de 2026 hasta abril de 2027. La medida fue tomada de manera unilateral luego de que representantes sindicales y empresarios no lograran alcanzar un acuerdo en el Consejo del Salario.

La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 4/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial. El nuevo esquema contempla ocho actualizaciones consecutivas y establece que el salario mínimo llegará a $437.000 en abril de 2027, para los trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal completa.

El cronograma comienza en septiembre con un piso de $383.800 mensuales, mientras que en octubre pasará a $391.200, en noviembre a $398.800 y en diciembre a $406.400. Ya durante 2027, el monto será de $414.200 en enero, $422.000 en febrero, $429.600 en marzo y alcanzará los $437.000 en abril.

Para los trabajadores jornalizados también se estableció una escala progresiva. El valor de la hora será de $1.919 en septiembre y aumentará gradualmente hasta alcanzar los $2.185 en abril de 2027. En el caso de jornadas reducidas o determinadas modalidades laborales, los montos deberán aplicarse de manera proporcional.

La actualización alcanza a los trabajadores comprendidos por la Ley de Contrato de Trabajo, al personal del régimen de trabajo agrario, a empleados de la Administración Pública Nacional y a organismos estatales que actúen como empleadores. Las asignaciones familiares quedan excluidas del cálculo del salario mínimo.

El nuevo esquema se definió después de que fracasara la reunión del Consejo del Salario realizada el 28 de agosto. Las partes no lograron consensuar una cifra y, ante esa situación, la autoridad laboral quedó habilitada para establecer el monto mediante un laudo.

Durante las negociaciones, las centrales sindicales habían planteado un salario mínimo de $1.000.000, mientras que la propuesta empresaria contemplaba una actualización más moderada. Finalmente, el Gobierno optó por una serie de incrementos mensuales inferiores al 2%, con el objetivo de fijar el piso salarial para los próximos ocho meses.