Salta atravesó un invierno más cálido de lo habitual y las condiciones climáticas encendieron una alerta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para los productores de la provincia. La falta de heladas intensas, junto con las temperaturas elevadas y la presencia de humedad, redujo el control natural de algunas plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.
José Volante, coordinador nacional del Programa de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del INTA, explicó que las anomalías comenzaron a observarse desde mayo y junio. Según indicó, el comportamiento de las temperaturas se apartó de los patrones habituales para la estación y generó condiciones diferentes para el desarrollo de la actividad agrícola.
Las bajas temperaturas cumplen una función importante en el control natural de determinados organismos perjudiciales para la producción. Por eso, cuando las heladas son menos intensas o se registran con menor frecuencia, algunas plagas y enfermedades pueden encontrar condiciones más favorables para mantenerse y afectar las plantaciones.
Ante este escenario, el INTA recomendó a los productores prestar especial atención al estado sanitario de sus cultivos y realizar un seguimiento más preciso. El objetivo es detectar posibles problemas a tiempo y aplicar medidas de control adecuadas, evitando tanto la falta de tratamiento como el uso innecesario de productos fitosanitarios.
Volante también vinculó las variaciones climáticas con un escenario más amplio, en el que intervienen el calentamiento global y fenómenos como El Niño. Sin embargo, advirtió que todavía existen incertidumbres sobre cómo evolucionarán las condiciones meteorológicas en el Noroeste Argentino, debido a las particularidades geográficas de la región.
Las consecuencias de este invierno atípico podrían extenderse a la próxima etapa de producción, ya que la temperatura y la humedad influyen en el desarrollo de los cultivos y en la aparición de organismos que pueden perjudicarlos. Por eso, el seguimiento de las condiciones ambientales y las decisiones de manejo serán fundamentales para reducir los riesgos durante la campaña agrícola.
Desde el organismo señalaron que los productores deben mantenerse atentos a los cambios climáticos y adaptar sus prácticas según las necesidades de cada cultivo. La advertencia pone el foco en la prevención y en la importancia de anticiparse a un escenario meteorológico menos previsible para la producción agropecuaria salteña.











