La senadora Patricia Bullrich rechazó las críticas surgidas dentro del Gobierno por la reunión que mantuvo con dirigentes de La Libertad Avanza y aseguró que no cruzó “ningún límite”. El encuentro, del que participaron 15 legisladores de su espacio, generó malestar en sectores de la Casa Rosada y alimentó las versiones sobre sus posibles aspiraciones presidenciales para 2027.

“Me junté con mi gente”, expresó Bullrich al referirse a la reunión y buscó restarle importancia a la polémica. Además, señaló que ningún funcionario le reprochó el encuentro y que, hasta el momento, no recibió un pedido del Gobierno para conversar sobre lo sucedido.

La fotografía de la reunión había sido difundida en redes sociales y fue interpretada por algunos sectores del oficialismo como una señal de autonomía política. En la Casa Rosada consideran que la senadora busca consolidar un espacio propio dentro de La Libertad Avanza, en un contexto de versiones sobre una eventual candidatura presidencial si Javier Milei no se presenta en las próximas elecciones.

La polémica se sumó a las diferencias públicas que Bullrich viene expresando sobre distintos temas de la gestión. Durante su participación en el encuentro anual del Colegio de Abogados, defendió la libertad de prensa y sostuvo que su función es incomodar al poder y permitir el control ciudadano. “No conozco un solo presidente que no haya sido cuestionado”, afirmó.

En esa misma presentación, reclamó mayor transparencia en la designación de jueces y pidió avanzar con la cobertura de las vacantes de la Corte Suprema, que actualmente cuenta con tres integrantes. También destacó la importancia de los acuerdos políticos y de los valores republicanos como límites al ejercicio del poder.

Mientras tanto, la tensión entre Bullrich y el entorno presidencial continúa sin una resolución pública. La senadora sostiene que su reunión con legisladores no representó un desafío al Gobierno, mientras que en la Casa Rosada mantienen sus cuestionamientos sobre el significado político del encuentro.