El periodista Gustavo Soriano estuvo en Máxima Mañana y describió un panorama complejo tras los últimos desastres y la creciente preocupación social
La ciudad de Comodoro Rivadavia atraviesa uno de los veranos más difíciles de los últimos años. Incendios recurrentes, un derrumbe que dejó a decenas de familias sin hogar y una ola de inseguridad que derivó en masivas marchas ciudadanas conforman un escenario que preocupa a toda la comunidad. Para comprender mejor la situación, el periodista local Gustavo Soriano brindó un testimonio detallado sobre lo que se vive hoy en la ciudad más poblada de Chubut.
Un derrumbe que dejó un barrio fantasma
El episodio más reciente fue el derrumbe del cerro en el barrio Sismográfica, ocurrido un domingo después del mediodía y cuyas imágenes recorrieron el país. Soriano, que vive cerca de la zona afectada, describió un panorama desolador: “Hoy ya no queda nadie viviendo allí. Es un barrio fantasma. La gente solo entra para rescatar lo poco que quedó”.
Más de 300 personas fueron evacuadas y distribuidas en albergues municipales, clubes y campings. Empresas petroleras y mineras colaboran con vehículos para que las familias puedan retirar pertenencias, aunque el desafío mayor es otro: no hay un lugar definitivo donde reubicarlas. “Las ayudas llegan, pero lo primordial es darles una casa, un espacio para empezar de cero”, remarcó.
Incendios que se repiten año tras año
Los incendios en la zona no son nuevos, pero sí cada vez más frecuentes y sospechosos. Según Soriano, la población local está convencida de que muchos focos son provocados. “Acá no es como en otros lugares donde una colilla puede iniciar un fuego. Acá se sabe que alguien los provoca. La gente dice que lo hacen para después comprar tierras quemadas”, explicó.
Aunque esta versión no está confirmada oficialmente, es un comentario recurrente entre los habitantes, que sienten que las autoridades no logran —o no quieren— identificar a los responsables.
Una ciudad golpeada también por la inseguridad
A los incendios y el derrumbe se suma un clima social tenso por la inseguridad. En los últimos meses, Comodoro Rivadavia registró desapariciones, muertes violentas y episodios que conmocionaron a la comunidad. Entre ellos, el femicidio de Valeria, una joven de 32 años cuyo cuerpo fue hallado tras salir a caminar, y el caso de un joven que desapareció mientras buscaba trabajo y fue encontrado sin vida días después.
La falta de cámaras de seguridad y de respuestas oficiales generó indignación. “Ayer hubo una marcha enorme, de toda la ciudad. La gente está cansada. No apareció ninguna autoridad”, relató Soriano.
Un verano marcado por el viento, el fuego y la incertidumbre
Comodoro Rivadavia está acostumbrada a convivir con vientos extremos, pero en el último año incluso eso se volvió más destructivo: ráfagas que superaron los 180 km/h provocaron daños en viviendas y estructuras.
Para Soriano, la sensación general es de agotamiento y desprotección: “Están ocurriendo muchas cosas juntas. La gente está enojada y con razón. Falta seguridad, falta control, falta presencia del Estado”.
Un llamado urgente a soluciones reales
Mientras las familias evacuadas esperan respuestas habitacionales y la comunidad exige medidas concretas contra la inseguridad, Comodoro Rivadavia continúa enfrentando un verano difícil. La solidaridad de vecinos, academias de baile y organizaciones locales sostiene a quienes lo perdieron todo, pero la necesidad de políticas claras y acciones inmediatas es cada vez más evidente.
Escuchá la entrevista completa:











