La Libertad Avanza decidió retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras para asegurar el avance del resto de la iniciativa en el Senado. Tras intensas negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas, el oficialismo resignó el punto más resistido del texto y se mostró confiado en conseguir la media sanción del paquete legislativo durante la sesión prevista para este jueves.
La decisión fue adoptada luego de que el Gobierno comprobará que no contaba con los votos suficientes para aprobar la reforma sobre la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. El capítulo había sufrido varias modificaciones durante las negociaciones, incluida una propuesta para elevar del 15% al 25% el límite permitido de tierras en manos extranjeras por provincia, pero ni siquiera esos cambios lograron reunir los consensos necesarios.
Con la eliminación de ese apartado, el proyecto conserva el resto de las reformas impulsadas por el Ejecutivo, entre ellas modificaciones al régimen de expropiaciones, los procesos de desalojo, el Sistema Federal de Manejo del Fuego, la regularización dominial y los registros inmobiliarios. En la Casa Rosada consideran que esas medidas cuentan ahora con el respaldo suficiente para obtener la media sanción en la Cámara alta.
El retroceso en la reforma de la Ley de Tierras fue consecuencia de la presión ejercida por gobernadores, senadores de bloques provinciales, la UCR y sectores del PRO, que advirtieron que no acompañarían el proyecto mientras mantuviera ese capítulo. Ante ese escenario, el oficialismo optó por retirar el punto más conflictivo para evitar que fracasara toda la iniciativa.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma sobre la compra de tierras por extranjeros no fue descartada definitivamente y que volverá a discutirse en un proyecto independiente o en una etapa posterior. Mientras tanto, el objetivo es avanzar con el resto del paquete legislativo, considerado una de las principales apuestas del oficialismo para fortalecer la protección de la propiedad privada.
Si el Senado aprueba el texto, el proyecto pasará a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento. La Casa Rosada confía en que la estrategia de retirar el capítulo más controvertido permitirá destrabar una iniciativa que permanecía estancada desde hacía varios meses y que forma parte del núcleo de reformas impulsadas por el Gobierno.











