El voto latino fue uno de los factores que contribuyó al triunfo del Partido Demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos. En los comicios del martes 3 de noviembre, el electorado hispano mostró un cambio de tendencia respecto de 2024 y volvió a respaldar mayoritariamente a candidatos opositores al presidente Donald Trump.
Según una encuesta a pie de urna de NBC News, el 60% de los votantes latinos apoyó a candidatos demócratas para la Cámara de Representantes, frente al 51% que había respaldado a Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024. En paralelo, el apoyo republicano dentro de ese electorado cayó del 46% al 35%.
El cambio se reflejó especialmente en Texas, Nuevo México y Colorado, donde los demócratas consiguieron victorias en distritos que habían favorecido a Trump en los últimos comicios presidenciales. En Texas, James Talarico obtuvo una banca en el Senado y logró imponerse en territorios donde el actual mandatario había conseguido ventajas importantes dos años atrás.
Otro resultado destacado se produjo en el distrito 15 de Texas, donde el demócrata Bobby Pulido logró revertir la tendencia frente a la republicana Monica De La Cruz. En Hidalgo, por ejemplo, consiguió una diferencia de más de 49 puntos porcentuales.
En Nuevo México, Gabriel Vasquez obtuvo la reelección en el segundo distrito, mientras que en Colorado, Manny Rutinel recuperó para los demócratas el octavo distrito, de mayoría hispana. Ambos territorios habían registrado victorias republicanas en 2024.
Florida presentó un escenario diferente. Aunque los republicanos conservaron posiciones importantes, los demócratas avanzaron en distritos con una presencia significativa de población latina. En Miami-Dade, además, recuperaron niveles de apoyo similares a los registrados en 2020, después del crecimiento republicano de las últimas presidenciales.
Los resultados muestran que el Partido Republicano perdió parte del respaldo que había conseguido entre los votantes hispanos durante la campaña de 2024. Las preocupaciones económicas, el costo de vida y las políticas migratorias aparecen entre los factores que ayudan a explicar el cambio de preferencias.
De todos modos, los datos por condado y las encuestas a pie de urna no permiten afirmar que hayan sido exactamente los mismos votantes que eligieron a Trump en 2024 quienes ahora respaldaron a los demócratas. Lo que sí reflejan es una recuperación del apoyo opositor en comunidades y distritos donde el voto latino tiene un peso electoral importante.











