El senador brasileño Flávio Bolsonaro responsabilizó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por la crisis diplomática con la Argentina y expresó un fuerte respaldo a Javier Milei. A través de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales bajo el lema «Futuro presidente de Brasil», el hijo del expresidente Jair Bolsonaro cuestionó la decisión del Gobierno brasileño de rebajar las relaciones diplomáticas con Buenos Aires y sostuvo que el deterioro del vínculo bilateral responde exclusivamente a la política exterior impulsada por Lula.

En su publicación, Flávio Bolsonaro afirmó que «romper con la Argentina no era inevitable» y acusó a Lula de utilizar la diplomacia con fines electorales. Además, consideró que la decisión de retirar al embajador brasileño de Buenos Aires perjudica la histórica relación entre ambos países y afecta los intereses de millones de ciudadanos que mantienen vínculos comerciales y culturales a ambos lados de la frontera. 

El senador también envió un mensaje de apoyo al presidente argentino y destacó la afinidad política que mantiene con Milei. «Seguimos juntos», expresó, al tiempo que aseguró que, si llega a la Presidencia de Brasil, trabajará para reconstruir la relación bilateral y fortalecer la cooperación entre ambos gobiernos. 

Las declaraciones se producen en medio de la escalada diplomática originada por los reiterados cuestionamientos de Milei contra Lula, a quien volvió a calificar de «ladrón» y «corrupto». Como respuesta, Brasil decidió reducir el nivel de las relaciones diplomáticas, dejar su embajada en Buenos Aires a cargo de un encargado de negocios y solicitar el regreso del embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi. 

El respaldo de Flávio Bolsonaro también tiene un fuerte componente electoral. El senador es uno de los principales referentes de la oposición brasileña y mantiene una estrecha relación con Milei, quien semanas atrás viajó a Brasil para participar de un acto de campaña en su apoyo. Ambos dirigentes comparten una agenda política de centroderecha y han manifestado en reiteradas oportunidades su intención de fortalecer los vínculos entre sus países en caso de un cambio de gobierno en Brasil. 

Mientras tanto, el Gobierno de Lula mantiene su decisión de sostener la rebaja del vínculo diplomático con la Argentina y condiciona una eventual normalización a que cesen los ataques personales del mandatario argentino. El conflicto atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas y mantiene en vilo la relación política entre las dos principales economías del Mercosur.