El presidente Javier Milei defendió el rumbo de su programa económico y negó que la Argentina esté entrando en una recesión. Durante una entrevista, el mandatario relativizó la caída de la actividad registrada en julio y sostuvo que el escenario actual debe interpretarse en el marco de los cambios estructurales que atraviesa la economía.
Milei se refirió al dato difundido por el INDEC, que mostró una caída del 2,9% de la actividad económica durante julio. Según explicó, una recesión se determina a partir de dos trimestres consecutivos de caída y cuestionó la forma en que los indicadores desestacionalizados reflejan la evolución de una economía que, según su interpretación, está atravesando modificaciones importantes.
En ese sentido, el Presidente sostuvo que no existe una recesión, sino una “desaceleración del ritmo de expansión”. También señaló que los cambios estructurales generan comportamientos diferentes entre los sectores, con algunas actividades que se expanden y otras que se contraen como consecuencia de una reasignación de recursos dentro de la economía.
La declaración se produjo luego de que los datos oficiales mostraran una baja de la actividad en julio, en un contexto en el que también se registró una contracción trimestral. Según datos difundidos por el INDEC, el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre frente al período anterior, aunque mantuvo una variación interanual positiva del 2%.
Milei también defendió la evolución general de la economía y destacó otros indicadores que, desde su perspectiva, reflejan la expansión registrada durante su gestión. En particular, afirmó que la actividad acumuló un crecimiento del 1,7% en el último semestre y sostuvo que el país se encuentra en niveles elevados de PBI, PBI per cápita, consumo privado y exportaciones.
El Presidente planteó así su interpretación de los últimos datos económicos y ratificó el rumbo de su programa. Sus declaraciones se conocen mientras distintos indicadores muestran una desaceleración de la actividad y mientras las proyecciones oficiales y privadas analizan el ritmo que podría alcanzar el crecimiento durante el cierre de 2026 y el próximo año.











