El precio internacional del petróleo volvió a dispararse y superó los 100 dólares por barril en medio de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente, tras ataques de Irán contra buques que intentaban cruzar el estratégico estrecho de Ormuz.
La suba se produjo luego de que fuerzas iraníes atacaran y capturaran al menos dos embarcaciones, en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos y sus aliados. Estos episodios reavivaron la incertidumbre sobre la seguridad en una de las principales rutas del comercio energético global.
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el suministro mundial de petróleo, ya que por allí circula cerca de una quinta parte del crudo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier interrupción impacta de manera directa en los mercados internacionales.
En este escenario, los analistas advierten que el recrudecimiento del conflicto podría mantener la presión alcista sobre los precios del petróleo y generar efectos en cadena sobre la inflación y la economía global.










