El Gobierno nacional busca recuperar la iniciativa política en la Cámara de Diputados y avanzar con dos proyectos que considera centrales para su agenda legislativa: el denominado “Súper RIGI” y la Ley de Lobby. Ambas iniciativas forman parte de la estrategia oficial para impulsar inversiones, fortalecer la transparencia institucional y retomar el control de la agenda parlamentaria luego de semanas marcadas por debates impulsados por la oposición.

El proyecto conocido como Súper RIGI propone ampliar los beneficios contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, incorporando nuevas actividades económicas y otorgando mayores garantías a los inversores. Desde el oficialismo sostienen que la medida busca atraer capitales, fomentar el desarrollo productivo y generar empleo en sectores considerados estratégicos para la economía argentina.

Por otra parte, la Ley de Lobby apunta a regular las reuniones y gestiones realizadas por empresas, organizaciones y particulares ante funcionarios públicos. El objetivo es establecer mecanismos de registro y transparencia que permitan conocer quiénes buscan influir en decisiones gubernamentales y bajo qué condiciones se desarrollan esos contactos.

En la Casa Rosada consideran que ambos proyectos pueden convertirse en herramientas clave para consolidar el programa económico impulsado por Javier Milei. Además, entienden que su tratamiento permitiría desplazar del centro de la discusión parlamentaria otros temas impulsados por la oposición, como iniciativas vinculadas a jubilaciones, universidades y programas sociales.

Sin embargo, el avance de estas propuestas dependerá de la capacidad del oficialismo para reunir apoyos entre bloques aliados y sectores dialoguistas. Aunque el Gobierno logró acuerdos en votaciones anteriores, todavía enfrenta dificultades para garantizar mayorías estables en ambas cámaras del Congreso.

Durante los próximos días continuarán las negociaciones entre el Ejecutivo y distintos espacios políticos para definir el futuro de los proyectos. El oficialismo apuesta a que estas iniciativas le permitan recuperar protagonismo legislativo y mostrar avances concretos en una etapa clave de su gestión.