La venta de combustibles volvió a retroceder en junio y cerró el primer semestre de 2026 con un balance negativo. Según un informe del sector, el consumo en estaciones de servicio cayó un 2,9% respecto del mismo mes del año pasado y acumuló una baja del 1,3% en los primeros seis meses del año, en un contexto de demanda debilitada pese a la estabilidad de los precios.
De acuerdo con los datos difundidos por la consultora especializada Surtidores, durante junio se comercializaron 1.331.423 metros cúbicos de combustibles, frente a los 1.371.462 registrados en igual período de 2025. Se trató de la quinta caída interanual consecutiva y del segundo menor volumen de ventas del año, solo por encima del registrado en febrero.
El comportamiento fue dispar según el tipo de combustible. El mayor retroceso correspondió al Gasoil G2, con una disminución del 8,9%, seguido por la Nafta Súper, que cayó un 2%, y la Nafta Premium, con una baja del 1,5%. La única excepción fue el Gasoil G3, que logró un crecimiento interanual del 4% y se mantuvo como el único producto con desempeño positivo.
En el análisis por provincias, Salta registró la mayor caída del país, con un descenso del 11,3% en las ventas respecto de junio del año pasado. Detrás se ubicaron Formosa, con una baja del 9,3%, y La Rioja, con un retroceso del 8%. En contraste, Neuquén encabezó los incrementos con una suba del 7,7%, mientras que Entre Ríos, Tierra del Fuego y Mendoza también mostraron leves mejoras.
El informe también reflejó diferencias entre las compañías petroleras. Shell acumuló una disminución del 4,9% en sus ventas durante el primer semestre, mientras que YPF fue la única de las principales empresas que logró crecer, con un incremento del 1,6%. De esta manera, la firma de mayoría estatal concentró el 55,7% del mercado, seguida por Shell con el 22,3% y Axion con el 12%.
Los resultados confirman que el consumo de combustibles continúa sin mostrar señales claras de recuperación, a pesar de los esfuerzos por contener el impacto de las subas internacionales del petróleo sobre los precios locales. La persistencia de la caída en las ventas se suma a otros indicadores que reflejan un nivel de consumo todavía débil en distintos sectores de la economía durante la primera mitad de 2026.











