Este viernes se conocerá el veredicto del juicio por el caso Sueños Compartidos. El Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py deberá resolver si condena a los nueve acusados por el presunto desvío de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales, entre ellos los exfuncionarios Julio De Vido y José López, y los hermanos Sergio y Pablo Schoklender.

La audiencia comenzará a las 9:30, momento en el que los imputados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras ante los jueces Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg. Luego, el tribunal establecerá el horario en el que difundirá la sentencia, tras seis meses de juicio oral.

El fiscal federal Diego Velasco y la Unidad de Información Financiera solicitaron condenas por administración fraudulenta agravada contra la administración pública. Para Sergio y Pablo Schoklender, Julio De Vido, José López y el exfuncionario Abel Fatala, pidieron seis años de prisión. En el caso de los exfuncionarios, también reclamaron la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

Para Daniel Nasif, Silvia Nasif, Carlos Castellano y Claudio Freidin, la Fiscalía solicitó penas de cuatro años. Además, los acusadores pidieron el decomiso de bienes por $206 millones, una cifra que debería actualizarse por inflación si la sentencia queda firme, y que el dinero sea destinado a programas de viviendas sociales.

La investigación analiza el destino de los fondos que el gobierno de Cristina Kirchner giró entre 2008 y 2011 a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para el programa Sueños Compartidos. Durante ese período se enviaron cerca de $900 millones, de los cuales, según la acusación, unos $206 millones habrían sido desviados hacia empresas vinculadas a los hermanos Schoklender, apoderados del programa.

Las defensas solicitaron la absolución de todos los acusados y argumentaron, entre otros puntos, que la causa está prescripta. El expediente también cuenta con un segundo tramo, que investiga un presunto lavado de dinero relacionado con el recorrido de parte de los fondos y su llegada a empresas vinculadas con los hermanos Schoklender.