Las autoridades elevaron el balance oficial a 235 muertos y más de 4.300 heridos, mientras los equipos de rescate continuaban la búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados.
Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, fueron considerados los más intensos registrados en Venezuela en más de un siglo. El primero ocurrió a las 18.04, hora local, con epicentro a 21 kilómetros al oeste de Morón, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos. Apenas segundos después se produjo un segundo movimiento, aún más potente, que profundizó los derrumbes, los cortes de electricidad y los daños en infraestructura crítica.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez decretó el estado de emergencia nacional y declaró a La Guaira como «zona de desastre», una de las regiones más castigadas. Allí se encuentra el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, de Maiquetía, principal puerta aérea del país, que debió ser cerrado por los daños registrados.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, dijo que al menos 346 construcciones fueron dañadas, entre edificios, hospitales y comercios. Detalló que hay 2.927 familias damnificadas, 157 desaparecidos reportados (aunque las plataformas hablan de casi 40 mil), 200 personas atrapadas, 250 edificios dañados y 8 hospitales afectados.











