La morosidad crediticia ronda el 12,6% a nivel nacional, pero supera el 30% en billeteras virtuales. En Salta, el indicador se acerca al 33%.
La morosidad crediticia se mantiene en torno al 12,6% a nivel nacional, aunque el promedio oculta diferencias importantes según el tipo de entidad financiera. Mientras los bancos tradicionales registran niveles de mora de entre el 4% y el 6%, en las fintech y billeteras virtuales el indicador supera el 30%.
El economista Gastón Carrazán, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), explicó que esta diferencia está relacionada con el perfil de los usuarios. Los bancos aplican criterios más exigentes para otorgar préstamos, mientras que las billeteras virtuales ampliaron el acceso al crédito a personas que muchas veces no podían acceder al sistema bancario tradicional.
Créditos accesibles, pero con tasas mucho más altas
Según Carrazán, una de las principales dificultades está en los altos costos financieros de los préstamos otorgados por las fintech. En algunos casos, las tasas pueden llevar el costo total del crédito a niveles de entre 500% y 800%.
De esta manera, un préstamo inicial de $100.000 puede convertirse en una deuda de varios cientos de miles de pesos, especialmente cuando el usuario no logra cumplir con los vencimientos.
La situación afecta principalmente a personas con ingresos más bajos o con dificultades para acceder a otras alternativas de financiamiento.
Qué hay detrás de la mora bancaria
El economista también advirtió que una estabilización del índice de mora no necesariamente significa que los deudores hayan comenzado a pagar.
La medición toma como referencia los atrasos superiores a 90 días. Si el incumplimiento continúa, la deuda puede pasar a considerarse incobrable. En esos casos, las entidades pueden vender esas carteras a empresas especializadas en recupero, dejando de contabilizarlas dentro de sus propios créditos problemáticos.
Otro mecanismo utilizado es el denominado “rolleo de deuda”, mediante el cual se otorga un nuevo préstamo para cancelar el anterior y modificar las condiciones de pago.
Por eso, parte de la aparente estabilización de la mora puede estar vinculada con refinanciaciones o mecanismos de depuración de las carteras.
Salta, entre las provincias con mayor morosidad
La situación adquiere una dimensión particular en Salta, que se ubica en el séptimo lugar entre las provincias con mayor nivel de morosidad.
Según los datos mencionados por Carrazán, la provincia registra un índice cercano al 33%, con alrededor del 12% en el sistema bancario y más del 30% en las fintech.
El bajo nivel de ingresos en el norte argentino hace que el peso de las deudas sobre los ingresos familiares sea aún mayor, dificultando las posibilidades de cancelar los créditos.
Aunque legalmente no existe una diferencia sustancial entre ser deudor de un banco o de una billetera virtual, las condiciones para acceder al crédito y los costos financieros pueden ser muy diferentes.
El escenario plantea así un problema que va más allá del porcentaje general de morosidad: qué tipo de deudor está detrás de las estadísticas, cuánto debe, cuánto paga por ese crédito y qué posibilidades reales tiene de salir de la deuda.










