El ministro de Defensa, Carlos Presti, buscó reducir la tensión con el Reino Unido por la cuestión de las Islas Malvinas y ratificó que el reclamo argentino se llevará adelante por la vía diplomática y pacífica. Sus declaraciones se produjeron luego de que el gobierno británico publicara una guía de apoyo para las empresas que operan en el archipiélago.
“Estamos realizando un trabajo importante, liderado por el presidente Javier Milei, con Cancillería y Defensa”, afirmó Presti. En ese sentido, explicó que el ámbito correspondiente para abordar la disputa internacional es la Cancillería, ya que es el organismo encargado de representar a la República Argentina en este tipo de cuestiones.
El funcionario sostuvo que el reclamo de soberanía argentino es “totalmente lícito, diplomático y pacífico”. Además, durante una entrevista con Radio Rivadavia, pidió que “no haya trasnochados que piensen otra cosa” y descartó que la posición del Gobierno contemple una escalada bélica por las islas.
Presti también se refirió al equipamiento militar adquirido por la Argentina y aclaró que las compras tienen como objetivo fortalecer la protección y la integridad territorial del país. Entre los materiales mencionó fusiles, una segunda tanda de aviones F-16, helicópteros 407, aeronaves P-3 Orion, Black Hawk y vehículos Stryker.
“Es para nuestra protección, para brindar la seguridad y la integridad territorial de nuestro país. De ninguna manera tiene vinculación con otras cuestiones de carácter internacional”, aseguró el ministro al explicar que el reequipamiento de las Fuerzas Armadas no está relacionado con el conflicto por Malvinas.
Por otra parte, Presti destacó el vínculo estratégico con Estados Unidos y señaló que la alianza “nos posiciona adecuadamente para la integridad territorial de nuestro país”. También anticipó que en enero comenzará la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia y que, en paralelo, se iniciarán obras en Petrel, en la Antártida Argentina. Según explicó, los proyectos permitirán reforzar la presencia en el Atlántico Sur, mejorar las capacidades de la Armada y facilitar el ingreso al continente blanco.











