El Gobierno de Javier Milei envió al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, que establece las principales pautas económicas para el último año de su mandato. La iniciativa ingresó este martes por la noche a través de la Cámara de Diputados, en el límite del plazo constitucional y en la previa de un año marcado por las elecciones presidenciales.

El proyecto, elaborado por el Ministerio de Economía, contempla una inflación anual del 18%, un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4% y un aumento del salario promedio del 25,4%. Además, el Gobierno estimó que el dólar alcanzará los $1.847,6 hacia el cierre de 2027. El debate parlamentario comenzará el 5 de octubre en la Cámara baja.

Uno de los principales ejes de la iniciativa es la continuidad del resultado fiscal positivo. Según las estimaciones oficiales, el país podría alcanzar cuatro años consecutivos de superávit financiero sin encontrarse en situación de default, una meta que el ministro de Economía, Luis Caputo, había destacado durante una actividad por el Día de la Exportación.

En materia de comercio exterior, el Presupuesto proyecta exportaciones por más de 130.000 millones de dólares y un balance comercial de bienes y servicios favorable superior a los 15.000 millones de dólares. También prevé un incremento del 3,4% en el consumo privado, del 0,6% en el consumo público, del 9,2% en la inversión, del 8,5% en las exportaciones y del 8,2% en las importaciones.

El proyecto también permitirá conocer cómo el Ejecutivo pretende distribuir los recursos durante el último año de gestión, con partidas destinadas a distintas áreas del Estado y la continuidad de una política basada en el equilibrio fiscal. Para convertir la iniciativa en ley, el oficialismo deberá negociar con sectores de la oposición y, especialmente, con los gobernadores.

Uno de los puntos centrales del debate serán los fondos destinados a las provincias. Los mandatarios reclaman mayores recursos y la reactivación de obras públicas, mientras que el Gobierno busca sostener sus objetivos fiscales. La discusión presupuestaria coincidirá, además, con el tratamiento de la reforma política en el Senado, que incluye la posible eliminación de las PASO, por lo que ambos temas podrían quedar vinculados en las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores.