Tres estudiantes fueron acusados de intimidación pública tras escribir un mensaje alarmante en un baño. Uno de ellos admitió el hecho y habló de un desafío.

Un episodio de amenaza generó alarma en el Colegio Secundario Walter Adet, donde tres estudiantes fueron imputados por intimidación pública tras la aparición de un grafiti en uno de los baños del establecimiento.
El hecho ocurrió el viernes 17 de abril en el barrio Santa Ana, cuando un ordenanza descubrió la inscripción: “#No tiroteos, pero el lunes agárrensela”. La situación motivó la intervención policial y la apertura de una causa judicial.
La investigación quedó a cargo del fiscal Horacio Córdoba Mazuranic, quien imputó a dos jóvenes de 18 y 19 años y a un menor de 17. El delito fue calificado como intimidación pública agravada por la participación de un menor.
Cómo se descubrió la amenaza
Según consta en la causa, los autores habrían ingresado al colegio durante la madrugada para escribir el mensaje. Horas más tarde, al inicio de la jornada escolar, el personal detectó el grafiti y dio aviso a las autoridades.
En medio de la conmoción, los propios estudiantes señalados permanecían en el lugar. La situación se tensó cuando la vicedirectora, Guadalupe Gaspar, ordenó clausurar el baño tras documentar la amenaza.
Al advertir la llegada de la policía, los tres jóvenes intentaron borrar la inscripción, pero fueron vistos por el ordenanza, quien confirmó que el mensaje había sido parcialmente eliminado.
“Es un reto, profe”: la explicación
Inicialmente, los alumnos intentaron desligarse del hecho. Sin embargo, ante las pruebas reunidas, terminaron reconociendo su participación. “Es un reto, profe”, fue la justificación que dieron, aludiendo a un supuesto desafío viral.
Pese a la admisión, la causa avanzó. Durante la audiencia ante el juez Pablo Zerdán, uno de los imputados confesó haber escrito el mensaje.
La fiscalía sostuvo que el grafiti constituyó un acto de amedrentamiento con capacidad de generar temor social, especialmente en un ámbito educativo, en un contexto de creciente preocupación por amenazas en escuelas.
Medidas judiciales y contexto
El juez dispuso arresto domiciliario para los imputados mientras se desarrollan nuevas medidas de prueba, incluyendo el análisis de sus teléfonos celulares para verificar la existencia del supuesto “reto viral”.
Posteriormente, el menor fue liberado al comprobarse que no tuvo participación en la autoría del grafiti, aunque la investigación continúa respecto de los otros involucrados.
El caso se da en un contexto de aumento de amenazas escolares en el país, tras el impacto de episodios recientes que encendieron alertas en la comunidad educativa y judicial.










