La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El proyecto obtuvo 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones, y ahora será girado al Senado para continuar con su tratamiento.
La iniciativa fue defendida por La Libertad Avanza como una herramienta para fortalecer la independencia del Banco Central, preservar el valor de la moneda y evitar que la entidad sea utilizada para financiar al Tesoro. Entre otras modificaciones, el proyecto prohíbe los adelantos transitorios al Gobierno nacional y limita distintas formas de asistencia financiera al Estado y a las provincias.
Durante el debate, el diputado oficialista Santiago Pauli sostuvo que el Banco Central fue utilizado durante años como una herramienta de financiamiento político y vinculó la emisión monetaria con la inflación. Según planteó, la reforma busca impedir que futuros gobiernos vuelvan a recurrir a la emisión para cubrir sus necesidades fiscales.
El proyecto también establece como mandato principal del Banco Central la preservación del valor de la moneda, dejando de lado el esquema de objetivos múltiples incorporado en la reforma de 2012. Además, endurece las condiciones para remover al presidente y a los directores de la entidad, con el objetivo de reforzar su autonomía.
Fuertes críticas de la oposición
La oposición cuestionó con dureza la iniciativa y puso el foco especialmente en los mecanismos que permitirían utilizar activos del Banco Central como garantía para determinadas operaciones de endeudamiento.
El diputado de Unión por la Patria Itai Hagman sostuvo que la reforma busca “blindar” la política económica del Gobierno y cuestionó que el Congreso esté discutiendo modificaciones al BCRA mientras millones de argentinos enfrentan problemas de endeudamiento y mora.
Por su parte, Miguel Ángel Pichetto rechazó el proyecto y cuestionó la autonomía que plantea el Gobierno. También apuntó contra el vínculo profesional que tuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro acompañó algunos aspectos de la reforma, pero advirtió que el Banco Central no quedaría completamente “blindado” porque todavía podría ser afectado mediante decretos de necesidad y urgencia.
El debate también tuvo cruces fuertes. El libertario Santiago Santurio respondió a las críticas del peronismo con una comparación contra las gestiones anteriores y cuestionó el desempeño económico de los gobiernos kirchneristas.
¿Qué cambia con la reforma?
Entre los principales puntos del proyecto se encuentran:
- Mandato único: preservar el valor de la moneda nacional.
- Prohibición de financiar al Tesoro mediante adelantos transitorios.
- Restricciones para que el BCRA otorgue préstamos al Gobierno nacional, provincias y Ciudad de Buenos Aires.
- Prohibición de comprar títulos del Estado nacional en el mercado primario.
- Mayores requisitos para remover a las autoridades del Banco Central.
- Cambios en el régimen de reservas y distribución de utilidades.
El oficialismo considera que la reforma es una pieza central de su programa económico y busca que el Banco Central tenga mayores restricciones para emitir dinero y financiar al Estado. La oposición, en cambio, advierte que la iniciativa reduce herramientas de política económica y cuestiona algunos mecanismos vinculados con las reservas y el endeudamiento.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el proyecto ahora deberá ser discutido en el Senado, donde el Gobierno tendrá que volver a negociar con los bloques aliados para conseguir su aprobación definitiva.











