Más de 3,5 millones de personas en Argentina llevan más de un año sin pagar sus deudas y quedaron clasificadas como “irrecuperables” dentro del sistema financiero. El número representa un aumento del 63,5% en los últimos 12 meses y refleja el fuerte crecimiento de la morosidad entre los hogares. 

De acuerdo con datos de la Central de Deudores del Banco Central, actualmente unas 20,6 millones de personas tienen algún tipo de deuda, de las cuales 5,6 millones se encuentran en situación irregular, es decir, acumulan atrasos superiores a 90 días.

Dentro de ese grupo, más de 3,5 millones llegaron a la categoría 5, que corresponde a quienes acumulan más de un año de atraso. Un año atrás eran aproximadamente 2,1 millones, por lo que el número de deudores considerados irrecuperables aumentó en 1,3 millones de personas.

El crecimiento de la morosidad fue muy superior al aumento del número total de personas endeudadas. Mientras los deudores pasaron de 19,7 millones en junio de 2025 a unos 20,7 millones en junio de 2026, los casos considerados irrecuperables crecieron más de 60% durante el mismo período. 

Especialistas consultados señalaron que uno de los principales factores detrás de esta situación es la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Claudio Caprarulo, director de Analytica, explicó que las deudas tienen un promedio cercano a los $400.000 y que los ingresos no se recuperaron al mismo ritmo que las obligaciones asumidas.

El deterioro del crédito también está relacionado con el aumento del peso de los servicios y el transporte sobre los ingresos. Según distintos análisis, algunas familias comenzaron a utilizar tarjetas de crédito y otros mecanismos de financiamiento incluso para cubrir gastos básicos, como alimentos y productos de primera necesidad. 

La situación 5 es la categoría de mayor riesgo dentro de la clasificación del BCRA. Llegar a ese nivel dificulta el acceso a nuevos préstamos, tarjetas de crédito y otros servicios financieros, debido a que las entidades toman en cuenta el historial de pagos antes de aprobar nuevos créditos.

El fenómeno ocurre en paralelo a una creciente preocupación por el endeudamiento familiar. En este contexto, organizaciones sindicales y sociales se movilizan este jueves hacia el Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al aumento de la morosidad y las dificultades que atraviesan los hogares para afrontar sus deudas.