El INDEC dará a conocer este jueves el dato de actividad económica correspondiente a junio, a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). El indicador es seguido con especial atención por el Gobierno, que busca confirmar si la economía logró recuperar el ritmo de crecimiento después de la caída registrada en mayo. 

En mayo, la actividad económica había registrado una caída mensual del 0,5%, mientras que en la comparación interanual apenas había mostrado una mejora del 0,2%. El resultado sorprendió negativamente al mercado y encendió dudas sobre la velocidad de la recuperación económica. 

Las estimaciones privadas anticipan un escenario todavía débil para junio. La consultora Analytica calculó una mejora mensual del 0,3% y un crecimiento interanual del 1,7%, aunque estimó una contracción del 0,7% para el segundo trimestre. Desde Max Capital, en tanto, señalaron que 14 de los 22 indicadores de alta frecuencia que monitorean tuvieron variaciones negativas durante junio.

Los datos sectoriales también muestran señales de enfriamiento. La construcción registró una caída mensual del 2%, mientras que la actividad metalúrgica retrocedió 0,3% frente a mayo y 4,6% interanual. En el sector automotor, los patentamientos aumentaron 7,2% mensual, pero quedaron 12,8% por debajo del mismo mes de 2025.

El consumo también presenta dificultades. Los préstamos destinados al consumo cayeron 0,8% mensual en términos reales, mientras que las ventas minoristas de las pymes retrocedieron 1,3% frente a mayo y acumularon una baja del 2,5% durante el primer semestre.

El resultado de junio será clave para determinar si la economía consigue retomar una trayectoria de crecimiento durante la segunda mitad del año. El ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado que junio sería el punto de partida de los que, según sus palabras, podrían ser los “mejores 18 meses de las últimas décadas”.

El dato oficial permitirá además evaluar el impacto de la recuperación en los distintos sectores, en un escenario donde el crecimiento continúa siendo desigual. Mientras actividades primarias y extractivas muestran mayor fortaleza, la industria, la construcción y el comercio enfrentan mayores dificultades.