El Gobierno puso en marcha este lunes la primera licitación de plazos fijos con fondos de la Anses destinados a financiar créditos hipotecarios. La convocatoria, realizada por el Banco Central, contempla una subasta inicial por $200.000 millones y forma parte del programa anunciado a fines de agosto por el ministro de Economía, Luis Caputo.
El objetivo de la medida es que los bancos puedan acceder a financiamiento de largo plazo y, de esa manera, ampliar la oferta de préstamos para las familias que buscan comprar su primera vivienda. Una vez adjudicados los depósitos, las entidades financieras deberán ofrecer créditos hipotecarios bajo las condiciones establecidas por el Ministerio de Economía.
El programa contempla movilizar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses mediante una serie de licitaciones de $200.000 millones cada una. Cada banco podrá presentar ofertas por un máximo equivalente al 20% del monto total de cada subasta. Los depósitos podrán realizarse a un año, con un rendimiento mínimo de UVA+2,5%, o a cinco años, con una tasa mínima de UVA+4,5%.
A cambio de recibir esos fondos, los bancos adjudicatarios deberán ofrecer créditos hipotecarios con un plazo mínimo de 15 años y una tasa que no podrá superar el equivalente a UVA+7,5% anual. El monto máximo será de 150.000 UVA por persona, que actualmente representan unos $315 millones, cerca de US$206.000. Los préstamos podrán utilizarse para comprar, construir, ampliar o refaccionar la primera vivienda.
Según las estimaciones oficiales, el esquema podría generar entre 17.000 y 18.000 nuevas operaciones hipotecarias. Caputo explicó que el FGS tendrá únicamente el rol de aportar liquidez al sistema, mientras que serán los bancos los encargados de evaluar a los solicitantes, otorgar los préstamos y asumir el riesgo crediticio correspondiente.
La iniciativa despertó interés entre las entidades financieras que ya ofrecen créditos hipotecarios, aunque en el sector reconocen que continuará existiendo cierto descalce entre los plazos de los depósitos y los de los préstamos, que pueden extenderse hasta 20 años. De todos modos, los bancos consideran que el nuevo mecanismo permitirá conseguir fondeo a mayor plazo y contribuirá a ampliar el mercado de créditos para la vivienda.











