Los mercados financieros argentinos cerraron una semana negativa, con una nueva suba del riesgo país, bajas en los bonos soberanos y retrocesos de las acciones locales tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street.
El deterioro del clima financiero estuvo impulsado por el aumento del precio internacional del petróleo, la caída de los principales índices estadounidenses y una mayor cautela de los inversores frente al escenario global.
El indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan volvió a superar los 440 puntos básicos, registrando su mayor avance semanal desde mayo. La suba se produjo después de varias semanas de descensos consecutivos y coincidió con una jornada de pérdidas para los activos argentinos. Al mismo tiempo, el dólar se mantuvo por encima de los $1.500, en un contexto de mayor volatilidad en los mercados.
Los bonos soberanos en dólares operaron en terreno negativo, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también registraron bajas generalizadas. En la plaza local, el índice S&P Merval acompañó la tendencia y cerró la rueda con pérdidas, reflejando un clima de menor apetito por el riesgo entre los inversores.
Entre los factores que explican este movimiento se destacó el fuerte incremento del precio internacional del petróleo, provocado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. A ello se sumó una jornada adversa para los mercados estadounidenses, que impactó sobre los activos de economías emergentes y, en particular, sobre los títulos argentinos.
Pese a este retroceso, analistas remarcan que el riesgo país continúa en niveles considerablemente más bajos que los registrados a comienzos del año. Sin embargo, la evolución del escenario internacional y la volatilidad financiera seguirán siendo factores determinantes para el desempeño de los bonos, las acciones y el costo de financiamiento de la Argentina durante las próximas semanas.











