El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reglamentó este viernes el pago de salarios en dólares mediante cuentas sueldo, una medida prevista en la reforma laboral aprobada por el Congreso en febrero. La decisión habilita a las empresas y trabajadores que así lo acuerden a percibir las remuneraciones en moneda extranjera a través del sistema bancario, bajo las mismas condiciones de gratuidad y protección que rigen para las cuentas sueldo en pesos.
La medida fue oficializada mediante una modificación de la normativa del Banco Central, que incorpora al dólar estadounidense como moneda habilitada para las cuentas sueldo. De esta manera, las entidades financieras podrán ofrecer cuentas destinadas al cobro de haberes en moneda extranjera, dando cumplimiento a uno de los puntos que aún restaban reglamentar de la reforma laboral.
El nuevo esquema no implica que todos los salarios pasen a pagarse en dólares. La modalidad será voluntaria y deberá surgir de un acuerdo entre el empleador y el trabajador. Además, las cuentas sueldo en dólares conservarán los beneficios establecidos por la legislación vigente, como la apertura y el mantenimiento sin costo para el empleado.
La reglamentación busca brindar un marco legal a una práctica que ya se observaba en algunos sectores, especialmente en actividades vinculadas a la economía del conocimiento, los servicios exportables y empresas con ingresos en moneda extranjera. Con la reforma laboral, el pago del salario en dólares dejó de considerarse una excepción y pasó a estar expresamente contemplado por la legislación.
En paralelo, el Gobierno mantuvo la decisión de excluir a las billeteras virtuales como medio para acreditar salarios. El Ejecutivo argumentó que las cuentas sueldo bancarias ofrecen mayores garantías de seguridad y protección para los trabajadores, por lo que la nueva reglamentación se limita exclusivamente al sistema financiero tradicional.
Con esta resolución, el Banco Central completa uno de los aspectos operativos más importantes de la reforma laboral y abre la posibilidad de que un mayor número de empresas adopte esquemas de remuneración en moneda extranjera, especialmente en actividades con fuerte vinculación al comercio exterior o al mercado internacional.











