El mercado de pases argentino tuvo su propio superclásico en los últimos días, con Santiago Ascacibar como protagonista central. El volante, que era uno de los principales objetivos de River, finalmente terminó inclinándose por Boca, que oficializó su incorporación este martes tras una negociación acelerada por la dirigencia xeneize.
La operación tomó un giro decisivo luego de un llamado de Juan Román Riquelme, que terminó de convencer al mediocampista para sumarse al club de La Ribera. Ascacibar firmó un contrato por cuatro temporadas, despertando entusiasmo entre los hinchas y el cuerpo técnico.

Durante su presentación, donde se confirmó que utilizará la camiseta número 25, el ex Estudiantes decidió aclarar públicamente los motivos de su elección. “A medida que pasaban los días, tenía cada vez más seguridad de que quería estar acá. Tenía pocas dudas. Me llena de felicidad que se haya concretado”, expresó.
Consultado sobre el interés de River, fue contundente: “A River no quería ir. Eso se lo planteé a mis agentes. Mi deseo era jugar en Boca”, afirmó sin rodeos, despejando cualquier especulación sobre una supuesta puja equilibrada entre ambos clubes.
Ascacibar también destacó que vestir la camiseta azul y oro era un anhelo personal desde su infancia. “Uno sueña cosas desde chico. Para mí, jugar en Boca siempre fue un sueño. Ahora toca aprovechar esta oportunidad que te da un club tan grande”, señaló.
Con su llegada confirmada, Boca suma un refuerzo de jerarquía para el mediocampo y cierra una de las novelas más resonantes del inicio del año futbolístico.











