La situación sanitaria en el norte provincial volvió a encender las alarmas. En la frontera con Bolivia, especialmente en la zona de Bermejo, se registró un incremento significativo de casos de dengue y chikungunya, lo que llevó al cierre de actividades comerciales y a la intensificación de los controles epidemiológicos. El temor principal es que los brotes se expandan hacia las localidades salteñas cercanas.
En este contexto, el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, apuntó directamente contra los conocidos tours de compra que diariamente cruzan hacia Bolivia. Según explicó, estos viajes se han convertido en un factor de riesgo para la propagación de enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
“Los que vienen en un tour de compras vuelven infectados con dengue y chikungunya a sus ciudades de origen”
El funcionario detalló que personas de distintos puntos del norte argentino cruzan la frontera, realizan compras en Bolivia y, en ese lapso, pueden ser picadas por mosquitos infectados. Al regresar, ingresan al país en período de incubación.
“A los cuatro o cinco días ya va con el virus; el mosquito lugareño lo pica, se infecta ese mosquito y empieza a infectar a todo el vecindario”
Frente a este escenario, Zigarán planteó una medida drástica: suspender la actividad fronteriza por al menos una semana para reducir el riesgo de contagio y cortar la cadena de transmisión. “Es preferible cerrar una semana a perder 30 días internados”, sostuvo.
La preocupación se intensificó luego de que la semana pasada se confirmaran dos casos positivos de chikungunya en Aguas Blancas, lo que activó el alerta sanitaria y reforzó la vigilancia epidemiológica en toda la zona.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias siguen de cerca la evolución del brote en Bolivia y evalúan nuevas medidas para evitar que la situación se agrave en territorio salteño.










