La Guardia Revolucionaria interceptó tres embarcaciones en el estrecho estratégico, en medio de la tregua con EE.UU. y el bloqueo económico.

La Guardia Revolucionaria de Irán atacó este miércoles tres buques en el Estrecho de Ormuz, en una escalada que vuelve a tensionar el conflicto con Estados Unidos y amenaza el suministro energético global.

El incidente ocurrió pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la extensión del alto el fuego por tiempo indefinido, en un intento por sostener las negociaciones con Teherán.

Según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, el primer ataque se produjo contra un buque portacontenedores, seguido por un segundo episodio similar. Posteriormente, medios iraníes informaron la interceptación de una tercera embarcación.

Los barcos involucrados fueron identificados como MSC Francesca, Epaminodes y Euphoria. De acuerdo con fuentes oficiales iraníes, las naves fueron retenidas tras no responder a advertencias de las fuerzas militares. Sin embargo, desde Reino Unido indicaron que en al menos uno de los casos no hubo comunicación previa antes del ataque. No se reportaron heridos.

Escalada en medio de una tregua frágil
Las acciones representan una nueva escalada en el conflicto, a pesar de la vigencia formal del alto el fuego. Analistas interpretan que Irán busca fortalecer su posición en eventuales negociaciones, en un contexto donde el bloqueo económico impuesto por Washington sigue vigente.

Desde Teherán, un diplomático señaló que no habrá nuevas conversaciones hasta que se levanten las sanciones y restricciones comerciales.

Impacto global: energía y comercio en riesgo
El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio internacional: por allí transita cerca del 20% del petróleo y gas del mundo.

La creciente inseguridad en la zona ya genera efectos en los mercados globales, con subas en los precios de los combustibles y presión sobre los costos de alimentos y bienes básicos.

Especialistas advierten que, si la situación se prolonga, podría haber interrupciones más severas en el abastecimiento energético y un impacto más amplio en la economía global.

Negociaciones en suspenso
Sin avances diplomáticos concretos, el escenario sigue siendo incierto. Autoridades de Pakistán indicaron que aún esperan definiciones de Irán sobre una posible nueva ronda de diálogo.

Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria advirtió que continuará con acciones militares si persisten las presiones externas, lo que eleva el riesgo de nuevos incidentes en la región.