El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral, un punto clave de la reforma laboral, con el objetivo de fomentar el empleo registrado en el sector privado mediante beneficios para los empleadores.
La medida fue oficializada a través del Decreto 315/2026 y establece que el régimen estará vigente para nuevas contrataciones realizadas entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, período en el que las empresas podrán adherirse al programa.
El esquema apunta principalmente a trabajadores que no estaban registrados previamente, como personas sin empleo formal, monotributistas o quienes no hayan tenido trabajo en relación de dependencia en los últimos meses.
Uno de los puntos centrales es la reducción de las contribuciones patronales durante los primeros 48 meses de cada nueva relación laboral, con alícuotas diferenciales que buscan abaratar el costo de contratación y promover la formalización.
Además, el decreto fija límites para evitar abusos: por ejemplo, los empleadores que se registraron recientemente podrán aplicar el beneficio solo hasta un 80% de su nómina, con el objetivo de impedir reemplazos masivos de personal bajo condiciones promocionales.
La iniciativa forma parte del paquete de modernización laboral impulsado por el Gobierno y busca reducir la informalidad, uno de los principales problemas del mercado de trabajo argentino, incentivando la incorporación de trabajadores al sistema formal.










