Dos días después de los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, el Gobierno actualizó el balance oficial y confirmó que ya son 589 los muertos y 2.980 los heridos. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó además que continúan las tareas de búsqueda entre los escombros y que decenas de personas fueron rescatadas con vida en las últimas horas.  

Durante una conferencia de prensa, Rodríguez aseguró que la prioridad sigue siendo salvar vidas y asistir a los miles de damnificados. “Los rescatistas están distribuidos en distintas zonas de desastre para salvar vidas”, afirmó la mandataria, quien destacó el trabajo ininterrumpido de los equipos de emergencia desde que ocurrió la tragedia.  

La funcionaria también anunció la militarización del estado de La Guaira, el más afectado por los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5. Según explicó, las Fuerzas Armadas fueron desplegadas para reforzar las tareas de rescate, garantizar la seguridad y facilitar la distribución de alimentos, agua y asistencia médica a la población.  

Las autoridades venezolanas confirmaron que cientos de edificios sufrieron daños de distinta magnitud y que miles de familias permanecen fuera de sus hogares. Además, continúan registrándose réplicas, lo que dificulta el trabajo de los rescatistas y mantiene en alerta a las zonas afectadas.  

Mientras tanto, comenzaron a llegar equipos de rescate y ayuda humanitaria enviados por distintos países y organismos internacionales. Naciones Unidas coordina parte de la asistencia, mientras que varias naciones ya enviaron personal especializado, medicamentos, hospitales de campaña y maquinaria pesada para colaborar en la emergencia.  

La tragedia ya es considerada una de las peores catástrofes naturales registradas en Venezuela en las últimas décadas. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría seguir aumentando debido a la gran cantidad de desaparecidos y a que continúan las tareas de búsqueda en las zonas más devastadas.