La UEFA celebró la decisión de la FIFA de abandonar el proyecto que buscaba incorporar capital privado a los derechos comerciales del Mundial y aseguró que el episodio dejó debilitado al presidente del organismo, Gianni Infantino. En un duro comunicado, la entidad europea afirmó que el dirigente «ha perdido la confianza de la familia del fútbol» y reclamó una profunda revisión de la conducción y de los mecanismos de transparencia dentro de la FIFA.

La polémica se originó a partir de la propuesta impulsada por la FIFA para crear una nueva sociedad comercial que administrara los derechos del Mundial y de otras competencias, con la posibilidad de vender una participación a inversores privados. El plan generó un fuerte rechazo entre las principales confederaciones, federaciones nacionales y distintos actores del fútbol internacional, que cuestionaron la falta de consultas y de información sobre la iniciativa. 

Tras la marcha atrás de la FIFA, la UEFA calificó la decisión como «una victoria para todo el fútbol», aunque sostuvo que el daño institucional ya estaba hecho. La organización presidida por Aleksander Čeferin consideró que el intento de avanzar con el proyecto de manera reservada quebró la confianza entre las federaciones y la conducción del organismo internacional. 

En su comunicado, la UEFA también exigió una investigación sobre cómo se gestó la propuesta y reclamó mayores estándares de transparencia y rendición de cuentas dentro de la FIFA. Además, planteó que los recursos económicos del organismo deberían destinarse al desarrollo del fútbol mundial sin necesidad de vender activos estratégicos como la Copa del Mundo. 

La crisis también abrió interrogantes sobre el futuro político de Infantino. Aunque su reelección para un nuevo mandato en 2027 parecía encaminada, distintos dirigentes comenzaron a mencionar la posibilidad de presentar una candidatura alternativa para disputar la presidencia de la FIFA. El rechazo al proyecto profundizó el malestar de varias confederaciones y dejó al dirigente suizo frente a uno de los momentos más delicados desde que asumió el cargo en 2016. 

La decisión de retirar la propuesta evitó un conflicto mayor entre la FIFA y las principales organizaciones del fútbol mundial, pero el episodio dejó expuestas las diferencias internas sobre el modelo de gestión del deporte. Mientras la UEFA insiste en recuperar la confianza y fortalecer los mecanismos de gobernanza, la FIFA deberá reconstruir consensos para superar una crisis que impactó de lleno en el liderazgo de Gianni Infantino.