La Cámara de Diputados fue convocada para una sesión especial este 23 de junio con el objetivo de debatir una serie de proyectos vinculados a la posible interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La iniciativa fue impulsada por bloques opositores, que buscan que el funcionario vuelva al Congreso para responder por las denuncias sobre presunto enriquecimiento ilícito y las inconsistencias detectadas en su declaración jurada.
La convocatoria incluye seis proyectos de resolución que van desde pedidos de informes verbales hasta propuestas para avanzar con una moción de censura, un mecanismo previsto en la Constitución que podría derivar en la remoción del jefe de Gabinete. Sin embargo, para que la sesión pueda comenzar, la oposición deberá reunir el quórum de 129 diputados, algo que todavía genera incertidumbre.
En el oficialismo siguen de cerca las negociaciones con bloques aliados y gobernadores, conscientes de que algunos sectores que habitualmente acompañan al Gobierno podrían tomar distancia debido al impacto político del caso Adorni. Desde La Libertad Avanza sostienen que las acusaciones contra el funcionario carecen de fundamento y ratifican el respaldo del presidente Javier Milei.
Mientras tanto, la Casa Rosada desplegó una estrategia para intentar desactivar el avance opositor. Entre las alternativas analizadas figura convocar a las comisiones correspondientes para demorar el tratamiento de los proyectos y evitar una votación directa en el recinto. Además, Adorni reiteró que se presentará en el Senado durante julio para brindar su informe de gestión.
La sesión promete convertirse en una nueva prueba para el equilibrio de fuerzas en el Congreso. Algunos sectores de la oposición consideran que las recientes explicaciones del jefe de Gabinete sobre su patrimonio modificaron el escenario político y podrían facilitar apoyos que antes parecían imposibles. Sin embargo, otros legisladores creen que el oficialismo todavía conserva una mayoría suficiente para bloquear las iniciativas más severas.
El debate en Diputados se produce en medio de una creciente tensión política y representa uno de los desafíos más importantes para el Gobierno en las últimas semanas. El resultado de la sesión podría tener consecuencias tanto para el futuro de Manuel Adorni como para la relación entre el oficialismo y sus aliados parlamentarios.










