La plataforma de compraventas de Facebook concentra publicaciones de lechones, cabritos y corderos ofrecidos desde zonas rurales y patios particulares, con fotos de faenas sin habilitación ni cadena de frío. Según la Cámara de Carniceros de Salta, estos precios “tentadores”, que van de 9000 a 12.000 pesos por kilo, responden a faenas clandestinas sin controles sanitarios, especialmente de triquinosis.

Dardo Romano, empresario cárnico, señaló que el mercado informal vende hasta 30% más barato que un comercio habilitado porque no afronta costos de faena en frigoríficos, impuestos ni refrigeración. Advirtió que las carnicerías formales están perdiendo terreno y que muchas dejaron de ofrecer lechón por la imposibilidad de competir con la venta ilegal. Además, remarcó que estas prácticas exponen a la población a enfermedades graves, ya que no existe garantía de control sanitario ni de conservación de la carne.

El dirigente sostuvo que los controles municipales, provinciales y de la Policía Rural no logran frenar el fenómeno, que “se desbordó”. También señaló que la demanda de carne atraviesa un año débil y que, en la previa de las fiestas, no se espera un repunte significativo. En los comercios habilitados, los precios de referencias como peceto llega a un precio entre $16000 y $19000, en un contexto de aumentos recientes del 15% al 20%.

Romano añadió que la exportación está presionando sobre los precios y que podrían registrarse nuevas subas del 5% al 10% en las próximas semanas.

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