La oposición israelí lanzó duras críticas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu en la víspera de las elecciones legislativas de este martes. Sus principales rivales lo acusaron de utilizar la amenaza de Irán con fines electorales y de poner en riesgo la seguridad nacional en medio de una campaña marcada por la disputa por el poder.

Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y principal adversario de Netanyahu, cuestionó la estrategia del mandatario y le advirtió que no debía anteponer sus intereses políticos a la seguridad del país. El dirigente sostuvo que el Ejército no puede convertirse en una herramienta de la campaña electoral.

Las críticas se intensificaron después de que Netanyahu publicará en la red social X una imagen de una nube atómica sobre Tel Aviv, acompañada de un mensaje sobre la amenaza iraní. Además, el primer ministro reiteró sus advertencias sobre una posible interferencia de Teherán en los comicios, al afirmar que contaba con información de los servicios de inteligencia.

La polémica también se vinculó con un informe del Canal 12 israelí sobre un supuesto desacuerdo entre Netanyahu y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir. Según esa información, el militar habría solicitado una discusión exhaustiva y garantías legales antes de avanzar con una operación que podría desencadenar un conflicto con Irán.

El exministro de Defensa Avigdor Lieberman fue más allá y reclamó una investigación contra el primer ministro, al considerar que podría estar poniendo en peligro a los soldados por temor a perder las elecciones. Por su parte, el líder opositor Yair Lapid también cuestionó a Netanyahu y reclamó que deje el cargo.

Desde el Gobierno rechazaron las versiones sobre un enfrentamiento con la cúpula militar. El ministro de Defensa, Israel Katz, calificó las acusaciones de falsas y aseguró que no existe intención de atacar Irán antes de las elecciones. Netanyahu también negó que se esté preparando una ofensiva inmediata.

Los comicios se celebrarán en un escenario de fuerte polarización y con encuestas que muestran una disputa ajustada entre el oficialismo y la oposición. Además de las cuestiones de seguridad, la campaña estuvo atravesada por el costo de vida, las responsabilidades políticas por los fallos de seguridad del 7 de octubre de 2023 y el futuro del Gobierno israelí.