Israel celebrará este martes elecciones legislativas en una contienda que puede definir el futuro político del primer ministro Benjamin Netanyahu. Unos 7,3 millones de ciudadanos están habilitados para votar en unos comicios marcados por la disputa entre el oficialismo y la oposición, encabezada por el centrista Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del Ejército israelí.
La elección se desarrolla en un escenario de fuerte fragmentación política. Los israelíes votan por listas partidarias y los escaños de la Knéset, el Parlamento compuesto por 120 integrantes, se distribuyen mediante un sistema proporcional. Para obtener representación, cada lista debe superar el umbral del 3,25% de los votos.
Las encuestas previas muestran diferencias importantes. Un sondeo del Canal 12 ubica a la formación Yashar, liderada por Eisenkot, por delante del Likud de Netanyahu, mientras que otra medición del Canal 14, cercano al primer ministro, proyecta una ventaja para el oficialismo. Ninguno de los bloques aparece con una mayoría asegurada de 61 bancas.
Aunque la oposición busca capitalizar el descontento con el Gobierno, sus fuerzas están divididas y compiten por el liderazgo. Figuras como el ex primer ministro Naftali Bennett y el exministro de Defensa Avigdor Liberman también aspiran a ocupar un lugar central en la futura coalición, lo que podría dificultar la formación de un nuevo Ejecutivo.
Netanyahu, que acumuló casi 19 años en el poder a lo largo de distintos mandatos, enfrenta cuestionamientos por los fallos de seguridad del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, además de un juicio por corrupción y el desgaste provocado por los conflictos militares en distintos frentes. Durante la campaña, centró su discurso en la seguridad nacional y destacó el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump.
Entre las preocupaciones de los votantes también figuran el costo de vida, el precio de la vivienda y las exenciones del servicio militar para los hombres ultraortodoxos. El resultado podría derivar en un gobierno de coalición, un Ejecutivo minoritario o nuevas elecciones si ningún sector logra reunir el respaldo parlamentario necesario. Por eso, además del resultado de las urnas, las negociaciones posteriores serán determinantes para definir quién gobernará Israel.











